Ahora que has decidido construir tu primera antena, te decides por un clásico dipolo para 20 metros. Sacas la calculadora: 300 / 14.2 MHz más o menos 21 metros. Divides entre dos: 10.5 metros por rama. Coges un trozo de ese cable fino que encontraste en el trastero, lo cortas, lo conectas… y funciona. Pero algo pasa. La ROE es alta, el ajuste es difícil y solo escuchas bien en una frecuencia muy concreta. ¿Qué ha pasado?
Probablemente, has subestimado uno de los elementos más importantes en el diseño de una antena: el grosor del cable. No es solo un conductor; es una parte activa y crítica de la antena. Vamos a descubrir por qué.
MAS INFORMACION EN: https://ea1rcu.com/
No hay comentarios:
Publicar un comentario